
El fabricante en España de los helicópteros de guerra Tigre ha recibido de la Diputación de Albacete una subvención (pdf), procedente del presupuesto para cultura y deportes (¡!). Lo acabo de leer en el blog de Pascual Serrano. Yo no lo entiendo, pero quizá tenga sentido para la población afgana teniendo en cuenta que su contacto con la cultura occidental tiene más relación con Eurocopters, uranio empobrecido y misiles "inteligentes" que con Shakespeare o Belén Esteban.
miércoles 10 de marzo de 2010
Nuevo deporte: search and destroy
martes 9 de marzo de 2010
iPad
Siempre pasa lo mismo: aparece Steve Jobs, pone un aparatito delante de los ojos del mundo y millones de papanatas boquiabiertos juran ante todo el que quiera escucharlos que harán cola para comprar uno. Al cabo de unos días aparecen otros tantos agoreros que dicen que si la nueva iCosa no tiene esto, no tiene lo otro, que no bate huevos y que hace los masajes de espalda pero no los de… bueno, eso. Finalmente el chisme sale a la venta y todos, papanatas y agoreros, se acaban haciendo con uno. Pues bien; el iPad ha pasado ya por las dos primeras etapas, y se aproxima a la tercera. Comenzará a venderse aquí a finales de abril.
Una de las cosas que se dijo sobre este aparato en la segunda etapa (la de crítica destructiva) es que no era más que un iPod Touch/iPhone pero en grande. En esa línea me encontré hace días aquí estas proféticas fotos.
jueves 4 de marzo de 2010
miércoles 3 de marzo de 2010
domingo 28 de febrero de 2010
diccionario autonómico de Rosa Díez
Andaluz: vago. También persona inconsistente, que no se toma nada en serio, sin palabra.
Aragonés: tozudo y bruto.
Catalán: avaro, egoísta, mezquino.
Castellano: inflexible, incapaz de entender una broma, serio hasta lo fúnebre.
Gallego: persona taimada y poco fiable, que nunca se sabe qué piensa realmente. En algunas zonas también sucio, y en otras vago. Además, en el ámbito de Rosa Díez quiere decir intolerante, con complejo de inferioridad o perturbado nacionalista.
Madrileño: chulo, prepotente.
Valenciano y -por extensión- levantino en general: charlatán, mercachifle, caradura.
Vasco: presuntuoso, que se cree superior a los demás. Desmedidamente susceptible (vídeo) ante cualquier ataque.



