sábado, 25 de marzo de 2017

posverdad, mentira deliberada y esas cosas

De vez en cuando me llegan imágenes propagandísticas con algún texto, con mala calidad general y ortografía casi siempre mejorable. Son casi siempre de la estructura de los bulos de internet: una imagen si autoría definida, con fotomontaje o foto con texto sobreimpreso, que el que las envía supongo que cree útiles y/o ciertas. A veces son capturas de textos aparecidos como noticia, o escritos por personas desconocidas en un recuadro de texto procedente de Facebook. Los formatos son variados, pero tienen en común la mala redacción y ortografía, y un contenido falaz y malintencionado. Hay excepciones, con orígenes aparentemente más fiables por ser enlaces a web de periódicos digitales (los paradigmas de estas mentiras o medias verdades sesgadas se encuentran en okdiario y periodistadigital). En cierto modo, estas pseudonoticias publicadas por medios digitales ofrecen un aura de credibilidad que las hace aún más peligrosas, puesto que su veracidad es casi tan escasa como en los bulos descarados de antes, pero mucho más sibilina.
Escribo sobre esto porque hoy me enviaron por whatsapp (en un grupo de esos que hay que sufrir como esclavitud social de moda) una foto en la que supuestamente aparece "TERESA RODRIGUEZ (PODEMOS) PTA. JUNTA DE ANDALUCIA"

Por supuesto, no se trata de Teresa Rodríguez (que no es Presidenta de la Junta de Andalucía, qué más quisiera ella), y tampoco parece que esté haciendo algo peor que lo que aparece haciendo Guindos en la siguiente foto, y nadie le recriminó que fuera un vago por salir bromeando con sus cómplices en las reuniones comunitarias.
Confieso que estoy enfadado. No es que carezca de paciencia, sino que el bombardeo de mentiras evidentes es tan tan frecuente, tan continuo, que se me acaba la paciencia. Al principio este tipo de cosas me hacían gracia porque suponía que eran minoritarias y que sólo personas muy iletradas e intelectualmente limitadas (y dignas por tanto de una comprensión especial) podrían darles crédito. Pero resulta que entro en twitter y veo que hay unas cuantas cuentas con cierta repercusión, llevadas por personas hábiles e inteligentes, que difunden activamente estas mentiras. No es posible que gente cultivada se crea este tipo de material. Luego hay cientos o miles de seguidores entre los que hay de todo menos sentido crítico, pero lo que está claro es que muchísimas personas saben que están contribuyendo a divulgar mentiras, y no les importa. Su fin es evitar como sea que Podemos crezca, y están dispuestos a mentir a fondo para lograrlo.
En estas cuentas de las que hablo, y sobre todo en las de sus aborregados corifeos, se alcanza a veces un nivel de insulto y amenaza que pasma. Se saben impunes, porque los jueces, fiscales y policía sólo actúan contra tuiteros de izquierdas (soy partidario de que no se actúe contra nadie, pero en caso de hacerlo sería preferible que lo hicieran contra todos por igual). Después de los sonados casos de tuiteros juzgados (Cassandra, Strawberry, Arkaitz, Guillermo Zapata...) imaginaos que lo de aquí abajo lo tuitease un militante de Bildu. Quizá pasase meses en aislamiento, con la amable compañía de policías sin limitaciones ni controles (los jueces en Euskadi son muy cortos de vista (pdf)), a la espera de un juicio que posiblemente terminase en absolución al cabo de meses, una vez destruido como persona.



Se habla de la posverdad y de la alt-right a raíz de las maneras empleadas por la superestructura ideológica que llevó y mantiene a Donald Trump en la presidencia de EEUU. Se contempla desde aquí como un fenómeno exótico y pintoresco. Se ve a Trump como un payaso, y yo también lo veía así. Ya no. Ahora me parece un hombre peligroso. Tampoco me parece ya tan lejano. Con menos histrionismo, el PP y su entorno ideológico está haciendo lo mismo aquí.
El PP es un partido que rezuma podredumbre. No de ahora. Ha quedado demostrado que desde su fundación ha captado sistemáticamente sobornos a cambio de concesiones de obra y manejos semejantes. Su fuente de ingresos, su combustible, ha sido el cohecho y la prevaricación. Han dispuesto de un caudal incesante de fondos ilegales. Lo organizó así el fundador, Don Manuel Fraga, y lo continuaron sus sucesores hasta hoy. Esto, al menos hasta donde está el límite de lo prescrito, se sabe. Más acá se hace más difícil de demostrar, porque el dominio omnímodo del PP (y del PSOE, que también tiene mucho que ocultar y no se puede permitir más que un ataque de opereta) permea los cuatro poderes (los tres de Montesquieu y la prensa, que lubrica las chirriantes asperezas ideológicas del conjunto). No sólo se trata pues de un grupo de delincuentes, sino que además han competido en superioridad de condiciones con respecto a los otros concursantes en las elecciones. A estos partidos instalados en la cleptocracia les horroriza que aparezca un competidor que no participa de sus servidumbres; la ausencia de deudas con bancos y de pasado delictivo oculto son vistos con desconfianza y tachados de populismo. Eso puede acabar con el sistema actual e instituir una democracia real, y hasta ahí podríamos llegar. Si el PP (y el PSOE) fueran atletas o ciclistas se les retirarían medallas y honores por competir dopados, pero esto no es posible en política, así que ellos lo niegan todo aún hoy. Cosas demostradas en sede judicial como ciertas ellos las niegan y se indignan si alguien se las recuerda, y de la misma manera, acusaciones que se demostraron falsas ellos siguen utilizándolas contra sus adversarios (beca de Errejón, financiación de Podemos por Venezuela e Irán…). En definitiva, podría decirse que el PP es enemigo de la verdad. Y está venciendo.

miércoles, 2 de julio de 2014

Ciao, amore





El cantante y compositor italiano Luigi Tenco es un personaje muy atractivo por su personalidad atormentada y su final, al que rodea un cierto misterio.
Se presento al festival de San Remo en 1967 con una a mi juicio hermosísima canción titulada Ciao Amore, defendida por su compañera, amiga y quizá amante Dalida. La canción no superó la selección preliminar, lo que supuso un duro golpe profesional y personal para Tenco. Después del acto, la cantante se fue a cenar con unos amigos, y el compositor prefirió ir a su habitación del hotel Savoy. Dalida, durante la cena, sospechó que algo no iba bien con Tenco, se levantó antes de terminar y fue corriendo al Savoy. Cuando entró, se lo encontró en el suelo. Se había disparado en la cabeza con una pistola.
Me gusta pensar en Tenco como una persona atormentada por la incomprensión del mundo, con muchos problemas con la censura, y que cuando creía que su carrera despegaba recibió el mazazo de ver su creación rechazada, incomprendida. Hay también una componente amorosa influyendo en el ánimo de este hombre. Tenía una relación con una mujer llamada Valeria a la que, según Dalida, amaba con locura. La relación con Dalida era profesional y también amorosa (se supone que eran pareja; la monogamia va a ser al final una grandísima mentira), y ella quiso seguirle a la tumba ese mismo año 67, tomándose una carretilla de barbitúricos en un hotel de París. Afortunadamente, o no, una empleada del hotel la reconoció a pesar de registrarse con su nombre de nacimiento, sospechó que había algo raro y entró en la habitación a tiempo para salvar su vida. Esta vida duró 20 años más, hasta el 1987, año en el que se tomó otra carretilla de barbitúricos en su casa, conmocionando con su muerte a Francia entera.
La muerte de Tenco está rodeada de misterio, porque su cuerpo fue movido a la morgue sin garantía legal alguna y fue devuelto al lugar de la muerte y recolocado de una manera teatral. El motivo oficial de la muerte es suicidio, y el móvil el fracaso de Ciao Amore, pero mucha gente sospecha que hay algo extraño por la rapidez con la que se quiso cerrar el caso, la ausencia de pruebas periciales y el hecho de que en las fotos parezca que el disparo entró por la parte izquierda (Tenco era diestro).
En cualquier caso, el jurado de San Remo metió el ídem hasta el fondo, porque la canción es capaz de hacer llorar a una estatua ecuestre de Stalin (si es que existen) e incluso a su caballo.
Aquí, la letra de la canción, con un algo de premonitorio, a mi modo de ver:

La solita strada, bianca come il sale
il grano da crescere, i campi da arare.
Guardare ogni giorno
se piove o c'e' il sole,
per saper se domani
si vive o si muore
e un bel giorno dire basta e andare via.
Ciao amore,
ciao amore, ciao amore ciao.
Ciao amore,
ciao amore, ciao amore ciao.
Andare via lontano
a cercare un altro mondo
dire addio al cortile,
andarsene sognando.
E poi mille strade grigie come il fumo
in un mondo di luci sentirsi nessuno.
Saltare cent'anni in un giorno solo,
dai carri dei campi
agli aerei nel cielo.
E non capirci niente e aver voglia di tornare da te.
Ciao amore,
ciao amore, ciao amore ciao.
Ciao amore,
ciao amore, ciao amore ciao.
Non saper fare niente in un mondo che sa tutto
e non avere un soldo nemmeno per tornare.
Ciao amore,
ciao amore, ciao amore ciao.
Ciao amore,
ciao amore, ciao amore ciao



 La típica calle
blanca como la sal, 

el trigo por crecer 
los campos por arar. 
Mirar cada día 
si llueve o hay sol, 
para saber si mañana 
se vive o se muere. 
Y un buen día decir basta... y largarse.

Ciao amor, ciao amor,
ciao amor ciao. 

Ciao amor, ciao amor, 
ciao amor ciao.

Largarse, lejos,
buscar otro mundo, 

decir adiós al patio, 
marcharse soñando.

Y después mil calles
grises como el humo, 

en un mundo de luces 
sentirse nadie. 
Saltar cien años en un solo día, 
de los carros en los campos 
a los aviones en el cielo. 
Y no comprender nada 
y tener ganas de volver contigo.

Ciao amor, ciao amor,
ciao amor ciao. 

Ciao amor, ciao amor, 
ciao amor ciao.

No saber hacer nada
en un mundo que todo lo sabe, 

y no tener un céntimo  
ni siquiera para volver.

Ciao amor, ciao amor,
ciao amor ciao. 

Ciao amor, ciao amor, 
ciao amor ciao.

lunes, 31 de enero de 2011

Que venga ya el calor

Cómo deseo que vuelva el calor, para ver jugar al fútbol a mis hijos. Ahora los veo ateridos de frío, envuelto en mi chaquetón militar, bajo la lluvia, dentro del frío y alrededor de mi corazón congelado.
¡Qué idiotas somos los humanos!, ¡con qué inocencia vivimos la vida! Me vuelve a la memoria "As Tears Go By" de los Rolling Stones ("the things you used to do, they think are new, you seat and watch as tears go by"). No es necesario ser niño. A todas las edades, cuando vivimos algo que es nuevo, lo vivimos con el mismo candor, con la imprudencia que un bebé se levanta por primera vez sobre sus dos piernas. Somos unos imbéciles cuando nos reímos con suficiencia del adolescente pavoneándose, del niño enfadado, del recién nacido mirándose las manos como ajenas. Siempre estamos viviendo lo nuevo, con la misma alucinada sorpresa cada vez que nos encontramos con lo que no conocíamos. ¿Con qué derecho nos reímos del que llega a una estación anterior, si estamos haciendo el mismo ridículo en la siguiente?
Por lo tanto, aquí tenéis al que siempre juzgó a los aficionados al fútbol como orates simiescos (dignos de desprecio, ajenos a todo rasgo de cultura, enemigos de cualquier futuro fraterno entre los humanos) deseando la llegada del próximo entrenamiento como una dosis de mantenimiento, antes del gran festín, la casi-sobredosis del yonki balompédico del fin de semana, cuando los niños se enfrentan en el campo de juego y mis depósitos de adrenalina se descargan por escaso tiempo.
Ya digo que no importa cuánto hayamos vivido, cuánto hayamos visto o leído, que en el momento en el que nos vemos con lo nuevo dará lo mismo haberlo sentido en tal película o cual novela; sólo entonces nos daremos cuenta cabal de lo que el creador quiso decir.
Y estaremos un paso más cerca del final.


publicado desde móvil (sin enlaces; el aclamado dispositivo blackberry no los permite)

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El abismo me llama

El abismo me llama
Silbante
Como mil anguilas deslizándose
Calientes
Resbalando unas contra otras

El abismo me llama
En espiral
Como el agua cuando se va
Por el desagüe
Camino de la oscuridad

Quién puede resistir
Cómo abstraerse y seguir
Sin hacer caso, sin oir
La llamada del abismo
La atracción de precipicio

Me dice tírate
Y me sonríe
Y me acaricia
Y me calma
Y promete
La muelle laxitud eterna de la muerte


publicado desde móvil (sin enlaces; el aclamado dispositivo blackberry no los permite)

lunes, 13 de septiembre de 2010

standby

He decidido escribir otra vez aquí, aunque sólo sea para que Mr. Google no se crea que la casa está abandonada.
No he sido capaz jamás de hacer algo con la suficiente constancia como para llegar a destacar. Sé que sé hacer cosas bien, y una de ellas es escribir, pero no escribo sobre un tema concreto, ni desde un punto de vista determinado. Un día quiero escribir estilo "querido diario…" (un horror; como si nunca hubiese abandonado la adolescencia) y al siguiente me siento tertuliano de Intereconomía; un día quiero hablar de política, el siguiente del futuro del mundo a largo plazo (ya sabéis: hundimiento de la civilización occidental arrasada por los bárbaros del sur- as Spengler dixit) y al tercero, del futuro del mundo a larguísimo plazo (la nada, así que da lo mismo lo que hagas, lechoncillo, porque la vida humana en la tierra no puede ser eterna). Otro día me encuentro con un dibujo que me hace gracia y decido subirlo. Pero lo peor es cuando me da por escribir ficción (MÁS ficción que lo que dije antes; en cierto modo, todo lo que se escribe es ficción, desde el punto y hora de que es ficticio lo que es mentira, y todos sabemos que la verdad no existe).
Total, que viendo el puto desastre (en el sentido de mess, mesto, mezclado anarco-caótico) que es esto, se me quitaron hace tiempo las ganas de escribir nada más.
(No soporto la gente que hace blogs con texto como el que estoy escribiendo yo, hablando de sí mismos, como si a alguien le pudieran interesar las digresiones de un desconocido. Le daré a publicar antes de que me lo piense.)